Comparecencia ante el Parlamento

    Los 9 sindicatos de la enseñanza pública plantean en el parlamento la necesidad de una Ley de Financiación que garantice la inversión en la Escuela Pública.

    04/06/2018.

            ¿ Por qué una ley de financiación de la Educación Pública?
     
             Es de sobra conocido, que como consecuencia de la crisis desde 2010 la Educación Pública sufrió  enormes recortes y que muchos de ellos se siguen manteniendo a pesar del cambio de ciclo económico. La inversión, que ya era escasa (3,6% del PIB), bajó más aún. En todos los territorios una parte importante de los presupuestos se dedica a garantizar los servicios públicos esenciales, especialmente la sanidad y la educación, y es facil echar mano de parte de las partidas dedicadas a estos servicios cuando, supuestamente, la coyuntura lo requiere. El problema aumenta cuando  una situación coyuntural se convierte en permanente. La consecuencia en educación es que se puede poner en grave peligro justamente a la educación pública, la de todas y todos y que es garantía de la cohesión social.
             Por tanto, queremos una Ley de Financiación de la Educación Pública que blinde la financiación permanentemente. 
     
    ¿Para que  una financiación estable y suficiente de la Educación Pública?
     
             Creemos  firmemente que la educación es inversión y no gasto y que por ello, se necesita una financiación estable y suficiente  para atender de manera adecuada todas las necesidades que hay en la Escuela Pública. Entre otras:
    - Atender a  más del 80% del total de las necesidades educativas específicas
    - Llegar hasta el último rincón de la geografía navarra, lo que tiene un coste elevado, pero es, a su vez, garantía de la pervivencia de los pueblos. O en el caso de que no se pueda mantener la escuela hay que hacerse cargo del trasporte del alumnado del ámbito rural.
     - Atender  a la mayoría  de alumnado diverso procedente de distintos lugares y con distintas lenguas y que puede incorporarse a los centros en cualquier momento. Se necesita financiación para el mantenimiento de las infraestructuras escolares, muchas en un estado  deplorable, y de su dotación. También para implementar y desarrollar programas que atiendan a nuevas necesidades, algunas de las cuales responden al cumplimiento de  leyes que este mismo Parlamento ha aprobado, como la Ley de Igualdad o la ley LGTB.
     
             ¿Por qué una ley de finaciación ahora?
     
             En 2010 la inversión en educación suponía un 3,7% del PIB de Navarra, en 2018 ha descendido hasta un 3,2%. El porcentaje de inversión en Navarra es el más bajo de todo el estado,  la media del  resto de los territorios en el Estado es  4,1%. Por otra parte, Navarra solo destina un 16% de sus presupuestos a educación, también en este parametro está a la cola. Esto nos muestra  que más allá de las proclamas, la  educación pública no es y no ha sido una prioridad en Navarra.
             A pesar de la infrafinanciación, la educación pública ha mantenido unos estándares de calidad bastante aceptables y ello  ha sido gracias al compromiso del profesorado. Es necesario impulsar nuevos proyectos, programas, cambios metodólogicos para afrontar los retos presentes y futuros, pero todo ello debe ir acompañado de recursos. El tiempo y la energía del profesorado no se puede seguir estirando y después de 8 años de sufrir recortes en las plantillas se ha llegado al límite. El aumento de ratios y horas de docencia directa junto con los criterios restrictivos para la sustitución del profesorado, ha comprometido gravemente la calidad del sistema. Son necesarios más recursos humanos y la consolidación  de nuevos  puestos de trabajo.
             Además, el profesorado ha visto mermado su poder adquisitivo en aproximadamente un 15% con la bajadas y congelaciones salariales  durante varios años. Es por tanto legitimo pedir también que haya un aumento de sus retribuciones. Si queremos que la profesión docente tenga reconocimiento social, es imprescindible que también tenga reconocimiento salarial.
             Todo ello, supone  incrementar de manera estable los presupuestos de educación  y para ello  debería tener el  aval de una ley de financiación aprobada en este Parlamento.
     
             ¿ Qué pedimos?
            
             Creemos que es absolutamente necesaria una Ley de Financiación de la Educación Pública de Navarra, que asegure un incremento progresivo de las partidas  destinadas a tal efecto en los presupuestos de Navarra. Esta ley debería ser fruto de un acuerdo de todos los partidos para que independientemente de quien gobierne la Educación Pública no esté sometida a los vaivenes presupuestarios o partidistas.
             Quisieramos que la elaboración de dicha ley se inicie cuanto antes para que pueda verse reflejada en los próximos presupuestos.
             Si lo consideráis oportuno, todos los sindicatos  ofrecemos nuestra colaboración  para que esta iniciativa pueda llegar a materializarse.

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